El arma de Dios

El arma de Dios

Cuando Dios está borracho y pierde en el billar,
saca el revólver y apunta al pecho.
Dispara sus testículos a quemarropa
hasta ver a su oponente respirar.

Tiene fama de buen tirador.
Siempre practica con los asteroides y
jamás se le ha visto disparar una vida perdida.

Cuando va al baño en una fiesta,
vuelve con la nariz polvoreada de estrellas.
Se sienta mientras agarra el arma bajo su camisa
y les recuerda a todos quién es él.

Le gusta jugar a la ruleta rusa con sus amigos.
Llena el tambor del arma con tres soplos de vida,
luego reza para no reencarnar en la tierra otra vez.

Dios jamás deja de disparar.
Se dice que sus tiros son más efectivos
cuando dan en el pecho.
Por eso siempre mantengo el mío alejado de él.

Este texto hace parte de la alianza entre Guerra Total y Escritores del Puente, con el fin de promocionar el fanzine ¡Por todos los disparos!

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Miguel Velásquez Hernández

Nació el 05 de septiembre del año 2000 en Bogotá, Colombia. Es estudiante de séptimo semestre en la carrera de Creación Literaria de la Universidad Central y cocreador de Enredados Podcast. Su escritura, que oscila entre la poesía y la narrativa, busca explorar el lado marginal de la ciudad. Una exploración del mundo underground, de su violencia, sus personajes, su cotidianidad. Una urbe construida a partir de la violencia rural, del desplazamiento forzado y del conflicto armado.

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